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Alekhina sale de la cárcel

EuroNews ES
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December 23, 2013 AT 10:04 AM
Tres días después de que el magnate petrolero Mijáil Jodorkovski fuese liberado tras la amnistía general decretada por el presidente Vladimir Putin, le ha llegado el turno a las integrantes del grupo Pussy Riot que aún quedaban en prisión: Maria Alekhina y Nadejda Tolokonnikova. Todo empezó con un video-clip, una plegaria anti-Putin, que el grupo Pussy Riot escenificó en la catedral de Cristo Salvador de Moscú el 21 de febrero de 2012. Cinco mujeres encapuchadas subieron al púlpito de la catedral para improvisar una oración, al más puro estilo punk, en la que pedían a la Virgen que echara a Putin del Kremlin. Entonces el primer ministro ruso, Vladimir Putin, se estaba preparando para un nuevo mandato como presidente. A dos semanas de las presidenciales, no estaba el horno para bollos.Tres intergrantes de la banda musical: Nadezhda Tolokonnikova, Maria Alekhina y Ekaterina Samoutsevitch fueron enseguida detenidas. El juicio comenzó en julio de 2012 y el 17 de agosto fueron condenadas a cumplir una pena de dos años de cárcel por “vandalismo e incitación al odio religioso’‘. Un castigo excesivo, según opina la abuela de Nadezhda: “Ellas no hicieron daño a Putin. Él es una persona muy resentida, muy vanidosa. Fue una bofetada en la cara que no pudo ni quiso perdonar. Por eso las cosas transcurrieron de esa manera” – dice- Varvara Tolokonnikova. Las integrantes del grupo declararon durante el juicio que su acción en la catedral de Cristo Salvador de Moscú tenía fines políticos y no estaba dirigida contra los creyentes ortodoxos. Tras su detención se convirtieron en un símbolo de la lucha por la democracia en Rusia y en iconos anti-putin. Uno de estos iconos, Ekaterina Samoutsevitch, salió de la cárcel en octubre de 2012. Después de haber sido arrestada por la policía antes de que pudiese formar parte en la actuación, su sentencia fue conmutada por la de libertad condicional. Para dos de sus compañeras, la condena fue irrevocable, a pesar de ser madres con niños pequeños, o incluso realizar una huelga de hambre, como fue el caso de Nadezhda Tolokonnikova Las activistas fueron transladadas a las prisiones de Siberia y de la república de Mordovia, para cumplir su condena. Su puesta en libertad se ha adelantado tres meses antes de la fecha prevista.