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Cómo evitar que las tormentas de arena reduzcan la producción de energía solar

EuroNews ES
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May 13, 2014 AT 7:22 AM
Puede que una mañana cuando se dirija hacia su vehículo descubra que éste está totalmente cubierto de polvo. Existen muchas posibilidades de que se trate de arena del desierto del Sahara a pesar de que éste se encuentre a cientos de kilómetros de distancia. Las partículas de arena del Sahara se desplazan con los vientos hasta llegar a la atmósfera. En algunas ocasiones, el polvo de arena llega a cubrir el sur de Europa. Se trata en realidad de un enemigo invisible que puede causar serios problemas como enfermedades respiratorias, pero no solo. También puede afectar a la producción de energía solar. Según los expertos, el polvo del desierto reduce la cantidad de luz que se refleja en los paneles que la transforman en energía. Pero gracias a un proyecto europeo, los responsables de estas centrales reciben ahora información sobre la frecuencia y las zonas que se verán afectadas por estas nubes de polvo. En un futuro próximo, estas previsiones podrían ser ampliadas. Por ejemplo, si una tormenta de arena está prevista, todas las operaciones de funcionamiento de la planta pueden ser canceladas. Además, la frecuencia con la que las tormentas de arena afectan a una zona puede ser crucial a la hora de decidir el lugar en el que se construirán nuevas plantas. “Lo que vemos en los espejos son las partículas de arena que llegan desde el desierto. Estas partículas son nefastas para nuestras instalaciones ya que reducen la energía solar que se refleja en los paneles. Si conocemos con antelación la llegada de una tormenta lo que haremos será almacenar el excedente de energía para poder seguir trabajando en los días de tormenta, es decir, los días en los que no tenemos energía solar suficiente para que la planta siga funcionando. El almacenamiento de energía se realiza con agua presurizada que se encuentra en un especie de bidones en los que el agua se encuentra a alta temperatura. Así que cuando queremos almacenar esa energía utilizamos el vapor que se encuentra en esos balones para alimentar los sistemas de producción de electricidad”, explica Florent Cassar, responsable de una central en Tolón, Francia. Pero, ¿cómo se pueden anticipar los movimientos de esas nubes de arena? En la Universidad de Sophia Antipolis, cerca de Niza, varios investigadores miden la cantidad de radiación solar que alcanza el suelo. En la habitación en la que trabajan se pueden seguir todos los movimientos de las nubes de arena tal y como los ven los satélites. Después, utilizando una serie de modelos matemáticos y algoritmos, se pueden prever fácilmente los movimientos de una nube de arena. “Hoy los modelos con los que trabajamos han avanzado mucho y permiten ver la cantidad de arena que levanta el viento. Después esa nube de arena será desplazada por el viento hasta llegar a Europa. Estos modelos son, de hecho, modelos numéricos que funcionan en grandes ordenadores y que nos dejan ver la transparencia de la atmósfera ya que cuanta más arena haya, menos transparente veremos la atmósfera. También podemos conocer, gracias a estos modelos numéricos, en qué dirección viajará la nube de arena y cómo se desplazará en el tiempo en tres, cuatro o cinco días”, explica Etienne Wey, uno de los investigadores. Conocer la fecha de llegada de una tormenta de arena procedente del desierto es un dato crucial para el buen funcionamiento de las plantas de energía solar y la construcción de otras nuevas.