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El Tercer Pleno del Partido Comunista Chino se reúne para definir el rumbo del país durante la próxima década

EuroNews ES
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November 07, 2013 AT 2:39 PM
El Comité Central del Partido Comunista chino celebra su pleno del 9 al 12 de noviembre en un hotel de Pekín en la más absoluta discreción. Reunidos en cónclave y a puerta cerrada y fortificada, los 205 miembros de la élite comunista tendrán que trazar el rumbo de un nuevo paquete de reformas económicas. Es el tercer pleno desde el cambio de liderazgo chino hace un año, con la elección de Xi Jinping como secretario general del Partido Comunista Chino y jefe del Ejército. El objetivo es hacer que la economía china sea menos dependiente de las exportaciones y de las inversiones en infraestructuras. La meta es reequilibrar el crecimiento para hacerlo sostenible para el medioambiente pero también a nivel social. Todo un desafío según este analista: Joseph Cheng. Profesor de políticas en la Universidad de Hong Kong: “Los retos son enormes, porque lógicamente las reformas más ambiciosas chocarán con los intereses de las grandes empresas estatales y con los de las autoridades provinciales.” Algunos abogan por reformas sociales ambiciosas, entre ellas, la autorización a los campesinos a vender sus tierras, y sobre todo la supresión del “hukou”, el permiso de residencia, que prohibe a 300 millones de personas que emigraron del campo a la ciudad acceder a los servicios públicos de sanidad y educación. Aunque parece poco probable, los dirigentes chinos tendrán que gestionar las enormes diferencias entre el campo y las ciudades. Shu Xiaodong. Campesino: “El Gobierno debería subvencionar la compra de grano, ayudar al sector agrícola, en particular cuando hay sequía, porque no tenemos las cosas fáciles. Si se compara el campo a la ciudad, la diferencia es enorme. El gobierno tiene que ayudarnos para que los campesinos podamos trabajar más y producir más cultivos para alimentarnos” El modelo chino, con un crecimiento de dos cifras durante 30 años, ha llegado a su límite porque ha provocado una generalización de la contaminación, nutrido la corrupción e incrementado las desigualdades sociales. Pero los intereses en juego parecen más fuertes que las expectativas de reforma. Joseph Cheng: “Los líderes parecen más dispuestos a mantener un cierto equilibrio político apaciguando por turnos a la izquierda y a la derecha, y no acaban de tener la determinación necesaria para impulsar reformas políticas serias, al menos en esta etapa.” Es más probable que la nueva administración china deje pasar unos años para solidificar su poder y asentar su apoyo en el Partido Comunista antes de emprender reformas de gran calado.