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La Gran Manzana respira mejor: cambia el gasóleo residual por gas natural

EuroNews ES
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June 23, 2014 AT 1:16 PM
La contaminación del aire en Nueva York el año pasado cayó a su nivel más bajo en más de medio siglo. Todo ello gracias a las normas que prohiben emplear los combustibles más contaminantes en las calefacciones. Esta semana en nuestra nueva sección Urban Visions nos centramos en la Universidad de Columbia, que ha hecho el cambio energético al gas natural. Datos clave sobre la campaña Calor Limpio de Nueva York: El gasóleo residual más sucio, el llamado 6 y el 4 está en el punto de mira Unos 10.000 edificios de Nueva York utilizaban esos combustibles residuales en sus calderas en 2011 En julio de 2015, el gasóleo 6 será prohibido. El gasóleo 4 estará prohibido en 2030 Las alternativas incluyen gas natural, biodiesel y gasóleo bajo en azufre Todas las nuevas calderas deberán usar algún tipo de combustible no contaminante Nuestras ciudades afrontan retos energéticos difíciles. En Nueva York esto incluye una batalla contra el hollín y la contaminación. Está en marcha un plan a 20 años vista para sustituir el combustible más contaminante de las calefacciones por alternativas más limpias, como el gas natural. Los servicios sanitarios estiman que solo en Nueva York se salvarían 800 vidas al año con la mejora de la calidad del aire. También esperan evitar cientos de ingresos hospitalarios por asma y otros problemas respiratorios y cardiovasculares. Durante décadas 10.000 edificios utilizaron para la calefacción un combustible que contaminaba más que todos los coches y camiones de Nueva York juntos. Pero una nueva ley puso la proa en 2011 a los combustibles llamados número 6 y número 4, los gasóleos residuales. 2030 es la fecha límite para usar alternativas más limpias: gas natural o combustibles más ecológicos. Uno de los mayores propietarios de la ciudad, la Universidad de Columbia, habrá reconvertido más de 80 edificios residenciales al gas natural a final de año. La Universidad de Columbia tenía además del gas varias opciones, legalmente podían haber elegido otra, pero finalmente entienden que fue la decisión acertada. El vicepresidente de la Universidad de Columbia, Frank Martino, nos recuerda que “Columbia y la ciudad de Nueva York siempre han sido sinónimos. Hemos sido siempre parte de la trama de Nueva York, y líderes a muchos niveles, no sólo en educación superior; siempre ha sido muy importante para nosotros. No sólo desde el punto de vista del medio ambiente, ya que es en gran medida un combustible más limpio y reduciría nuestra contaminación, sino que también se reduce el mantenimiento del equipo y el desgaste del propio edificio”. El ayuntamiento de Nueva York subvenciona las reconversiones de las calderas. Dice que los resultados han sido magníficos. El año pasado, la contaminación del aire de Nueva York cayó a su nivel más bajo en más de 50 años. Para algunos expertos el gas natural es la alternativa obvia a los gasóleos residuales. Es más limpio, barato y abundante. Y además, seguro. Es la valoración de Barry Stevens, experto en energía y combustibles: “simplemente significa que obtenemos la energía de la fuente de alimentación cuando queremos, no cuando sopla el viento o hace sol. Está siempre, algo que es un problema con algunas de las energías renovables.” A pesar del debate sobre la procedencia del gas natural, su uso a nivel mundial crece y va a continuar creciendo en los próximos años. El estado de Nueva York, por ejemplo, construirá nuevas instalaciones para gas natural líquido, la mayor parte destinadas a camiones y a reservas para calefacción. La ciudad ya cuenta con una gran flota de autobuses de gas natural e híbridos.