Videos

La Unión Europea y el comercio internacional

EuroNews ES
|
May 06, 2014 AT 7:45 AM
En pocos años, el 90% de la demanda mundial vendrá de fuera de Europa. Exploremos el comercio con nuestros socios emergentes más importantes. En el programa, veremos porqué es esencial para el futuro de la economía europea negociar acuerdos fuertes con nuestros socios comerciales. Vamos a analizar cómo han evolucionado esas relaciones y de qué manera perciben el continente europeo los socios comerciales con los que queremos firmar acuerdos. Si se pregunta porqué hablamos de comercio mundial, piense que si mañana Europa cerrara todos sus acuerdos de libre comercio, eso significaría potencialmente 275 mil millones de euros más en su PIB. Lo que representaría la incorporación de un país del tamaño de Austria o Dinamarca. Y que aportaría también 2 millones doscientos mil puestos de trabajo en Europa. Veamos qué es un tratado de libre comercio: Un acuerdo de libre comercio tiene por objetivo reducir barreras comerciales entre los países. Dichas barreras suelen proteger a las empresas y mercados locales, y por lo general tienen la forma de aranceles y cuotas. Las restricciones reglamentarias, los procedimientos aduaneros, los derechos de la propiedad intelectual y las políticas de competencia son otro tipo de obstáculos. El objetivo de un tratado de libre comercio consiste en reducir o eliminar esas barreras. Y el resultado es que para los países firmantes es más fácil y económico exportar y acceder a nuevos mercados. Para los consumidores significa más productos donde elegir a precios más reducidos. El inconveniente de estos tratados para una pequeña economía es que implican más concesiones que beneficios a largo plazo, mientras que para una economía mayor no hay tantas concesiones respecto a las barreras comerciales. Los acuerdos de libre comercio son muy importantes en tiempos de crisis, pues la reacción instintiva de los países es el proteccionismo. Las restricciones comerciales aumentaron en 2013, incluso más que en 2012. Pero recordemos que Europa tiene tratos con 50 países de América Central y del Sur, de África y de Asia. Hablamos de China y del comercio transatlántico con Estados Unidos, objeto de acalorados debates. Chiara Reed nos muestra cómo nuestras relaciones comerciales ha cambiado con el tiempo con una empresa holandesa de diseño de interiores. Machiel Brautigam, es el director comercial de Droog design :“De momento exportamos poco hacia EE.UU. A menudo suele haber diferencias en términos técnicos, por ejemplo, con la iluminación, en Europa se necesita el certificado de conformidad europea CE y en EE.UU. el certificado de seguridad UL.” “Para una pequeña empresa, las barreras son difíciles de salvar. Nosotros podemos hacer frente a las legislaciones más estrictas del extranjero, siempre y cuando se unifiquen en todo el mundo.” En las negociaciones con Estados Unidos sobre el tratado transatlántico de comercio e inversión (TTIP) existe la tentación por cada parte de establecer una línea roja para proteger ciertos sectores. Por ello a veces un acuerdo puede quedar bloqueado en las negociaciones. Como sucedió en la ronda de Doha, con los miembros de la Organización Mundial de Comercio. “Pienso que si nos centramos en el comercio transatlántico, los intercambios son muy importantes y aportan unos 2 billones de euros diarios”, asegura Brian Ager, secretario general de la mesa de negociaciones europea del sector inductrial. “Ese ir y venir, implica unos 15 millones de puestos de trabajo, a ambos lados del Atlántico. Eso significa una gran contribución al PIB de nuestro continente y al de América del Norte.” Gran parte de esos 2 billones de euros diarios que genera el comercio pasa por el puerto de Rotterdam. El mayor centro europeo para la importación y la exportación. “EE.UU y la UE tienen el comercio más grande del mundo, que representa la mitad del PIB mundial y un tercio del comercio total. Los aranceles están por debajo del 3 por ciento, pero abundan las barreras no arancelarias.” Esas trabas conciernen la protección de la salud pública, el medio ambiente o la reglamentación sobre la cual los gobiernos no quieren hacer concesiones. Nos reunimos ahora con Jean-Guy Carrier, secretario general de la Cámara de Comercio Internacional y antiguo colaborador de la Organización Mundial de Comercio. Euronews: Los acuerdos multilaterales no son muy fuertes hoy en día. ¿Son mejores en comparación con los acuerdos bilaterales? J-G C: En el mundo de los negocios, siempre es preferible un enfoque multilateral a un enfoque bilateral ya que el inconveniente de las relaciones bilaterales es que existen más de 400 tipos de acuerdos, entre bilaterales y regionales, por lo que las reglas cambian en cada mercado. Así que si usted tiene una pequeña o mediana empresa que desea vender sus productos y no tiene un departamento jurídico, a veces esto resulta muy complicado.” “En el caso de acuerdos multilaterales, se aplican las mismas reglas a todos. Y eso es mejor, pues uno puede hacer negocios por todo el mundo y sabe que siempre serán las mismas condiciones. Y así uno puede adaptarse.” E: Pero lograr una situación uniforme llevará tiempo. ¿Se puede llegar a un compromiso? J-G C: “Hay algunos compromisos en forma de normaivas. Se trata de ciertas medidas, en lo referente a normativas sanitarias. Para embalar y transportar fruta por barco desde Nigeria, se deben cumplir ciertos estándares en su lavado, empaquetado y transporte. Este tipo de reglamentación es una medida proteccionista. De alguna manera, exageran la importancia de todo eso para impedir el acceso a su mercado a muchos países pobres. Sin embargo hay esperanza para un principio de armonización de dichas normas. Así que si una norma está en vigor para exportar tomates en Europa, tendrá que parecerse a las normas a seguir para exportar tomates en Canadá, Estados Unidos o México “. Todo lleva su tiempo, y en la Organización Mundial del Comercio, los acuerdos bilaterales han cobrado importancia, especialmente con países de rápido crecimiento. En el sector de la alta tecnología, por ejemplo, Europa y Estados Unidos pierden cuota de mercado frente a Asia. Para nosotros representa un doble desafío: son mercados potenciales y además debemos atraer a sus empresas. Giovanni Magi analiza cómo nos ven los empresarios de los países emergentes a la hora de negociar. El mercado francés de la tecnología de la información es el tercero más importante en Europa, detrás del Reino Unido y Alemania. En La Défense, al oeste de París, se han instalado grandes multinacionales de todo el mundo. “En los últimos diez años, las empresas de la India han invertido en Europa el equivalente a 43 mil millones de euros. Las dos terceras partes se destinaron a financiar fusiones y adquisiciones de empresas existentes. Y el resto a lanzar nuevas actividades.” La empresa india Tata Consultancy Services, especializada en servicios informáticos profesionales, adquirió el año pasado la empresa francesa Alti, y desde entonces ha contratado a trescientas personas. En doce meses, su actividad se ha incrementado un 51% en Europa, área estratégica de gran importancia para el grupo. Así lo explica Abhinav Kumar, Director de comunicación y márketing de la empresa: “Es cierto que nuestras relaciones con Europa prosperan. Pero un acuerdo de libre comercio podría fomentarlas aún más. Según los expertos, si se firmara un acuerdo, los intercambios comerciales entre India y Europa podrían duplicarse en dos años y pasar de ochenta mil millones a 150 mil millones de euros al año”. La Unión Europea está negociando un acuerdo de libre comercio con la India desde 2007. Los puntos más espinosos tienen que ver con la agricultura, las normas laborales y los medicamentos genéricos. “No es fácil obtener un acuerdo de libre comercio. Y cada socio le dirá que lleva tiempo. En la mayoría de los casos, es sencillo ponerse de acuerdo en un 95 por ciento de las cuestiones. Pero el último 5 por ciento, suele ser lento, y a menudo puede retrasar el proceso “. Los grupos inversores de la India ven oportunidades para el desarrollo en Europa, en el campo de las tecnologías de la información, la industria farmaceútica y del automóvil. Sunil Prasad, secretario general de la Cámara de Comercio de India en Europa da algunas precisiones sobre el sector: Las empresas indias, como todas las multinacionales, esperan un retorno de la inversión: saben que invertir en Europa es una operación segura. El modelo económico que la India ha desarrollado durante los últimos dos años se acerca bastante al modelo sostenible que Europa ha puesto en marcha “. Seguimos con Jean-Guy Carrier, Secretario General de la Cámara de Comercio Internacional. Euronews: ¿Cómo encontrar el equilibrio entre ambición y realidad cuando se trata de países de los mercados emergentes? J-G C: “El entusiasmo ante nuevos acuerdos de libre comercio se debe en parte a los grandes acuerdos regionales. Representan algo bueno y los empresarios los ven como algo positivo. El problema es que dejan de lado a la mayor parte de los países del mundo, privándoles de los beneficios que suponen este tipo de acuerdos.” “Pero tiene que haber un dinamismo multilateral que desempeñe un papel compensatorio y que asegure, en definitiva, que tanto los países pobres como los más desarrollados se benefician de la apertura del mercado. Y si esto no se hace así, vamos a crear más desigualdades extremas, a nivel de la economía mundial.” E: ¿Cómo convenceria usted a la gente en Europa de que el comercio internacional es algo beneficioso para la gente ? ¿O es un argumento unilateral ? J-G C: “Sí, mucha gente piensa, y no sólo en Europa, que de alguna manera, el comercio internacional les priva de empleo, y crea trabajo en los países pobres. Pero este tipo de convicciones, francamente, no resisten a una evaluación rigurosa, y además son afirmaciones que, en mi opinión, los responsables políticos no han sido capaces de rebatir. El libre comercio crea puestos de trabajo, y la tendencia contraria, es decir, las medidas proteccionistas que han prevalecido en los últimos años, destruyen empleo.” “En países como Francia, hay empresas campeonas de la exportación, como en ningún otro lugar, que generan empleo en Francia. Francia y Alemania venden coches en China, un mercado en auge, si de repente estos países imponen restricciones a la importación de paneles solares chinos o de otros productos de China, es obvio que hay un impacto y que se están bloqueando las perspectivas de creación de empleo.” La inmensidad del comercio internacional da vertigo y aún así debería crecer más de un cuatro por ciento este año, a pesar de un contexto a veces proteccionista. Si se gestiona correctamente, puede ser una fuente de creación de empleo y desarrollo para la población.