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Los turcos en Alemania se borran de las presidenciales

EuroNews ES
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August 04, 2014 AT 10:57 AM
La comunidad turca de Alemania es la más grande del mundo fuera de su país. De los 2.800.000 turcos que tienen derecho a voto en el extranjero, la mitad viven en tierra germana. Todos los expatriados podrían formar la cuarta ciudad de Turquía; solo los que viven en Alemania serían la séptima. Por ello son un electorado a tener en cuenta de cara a las presidenciales. Durante cuatro días los turcos en Alemania con derecho a voto han tenido oportunidad de emitir su sufragio. El domingo cerraron las urnas, los votos fueron enviados y el mensaje que se desprendía era claro: una alta abstención, del 92%. Sólo 114.000 votaron. Recep Tayyip Erdogan espera que los comicios le sean favorables. Es la primera vez que el jefe del Estado es elegido por sufragio directo y cree que el cargo tendrá desde ahora un plus de legitimidad. Y a la caza de votos el todavía primer ministro se desplazó a Berlín y Colonia, las ciudades con una mayor concentración de comunidad turca, en febrero. En principio con buen cálculo, porque la mayor parte de la emigración, producida en los 60 y los 70, provenía de localidades rurales, más apegadas a sus tradiciones y tendentes a votar al AKP. Aunque su visita a Alemania no estuvo exenta de polémica. Sus declaraciones incendiarias sobre que sus compatriotas debían “integrarse”, pero no “asimilarse” a los valores alemanes escocieron en la clase política y levantaron una gran polvareda social. En ambas ciudades hubo manifestaciones en su contra. Cem Ozdemir, miembro dirigente de los Verdes, es uno de los políticos de origen turco que ha llegado más alto y a la vez uno de los más críticos con el traslado del debate electoral turco a Alemania. Asegura que si desde la administración se le hubiera dado a los turcos que viven en Alemania la nacionalidad (“muchos de ellos se han acomodado aquí”, incide), estos podrían buscar una solución a sus problemas “aquí y no en Turquía o en otro país”. “Es por ello que en lugar de criticar a la primera generación de turcos, deberíamos avanzar en las políticas de integración”, concluye Ozdemir. El Gobierno alemán cambió recientemente la ley de manera que los hijos de emigrantes turcos no tienen que elegir a partir de los 18 y hasta los 23 años qué pasaporte desean conservar, si el alemán, que recibían por nacimiento, o el turco. Ahora les será posible conservar la doble nacionalidad. Tanto los verdes como los socialdemócratas criticaban desde hace una década la ley (se aprobó en el año 2000) por ser, decían, perniciosa para la política de inmigración.