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Peligra la tolerancia con los inmigrantes en Suecia

EuroNews ES
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May 21, 2014 AT 7:50 AM
Estamos en Rinkeby, un barrio de inmigrantes de Estocolmo, la capital de Suecia. Este país es un ejemplo de acogida e integración de inmigrantes. Pero sin embargo en 2010 un partido de extrema derecha entró por primera vez en el Parlamento y se multiplicaron los ataques racistas. Rinkeby tiene unos 15.000 habitantes y el 90% son extranjeros. Provienen sobre todo de África y Asia. Hablamos con un chico de Kenia que llegó aquí hace seis años. Nos cuenta como unos jóvenes le insultaron cuando estaba en la calle y también pegaron a un amigo suyo: “Un día estaba con un amigo. Entonces vinieron unas personas y me dijeron: ¿Qué estás haciendo aquí?. No es tu país. ¿Qué haces aquí?. Mi amigo fue a comprar una hamburguesa para comer y dijo algo. Y entonces una chica le empezó a agredir. Y luego vinieron otras 7 personas y siguieron metiéndose con él, dándole golpes”. “Odian a los musulmanes. No a todos los extranjeros, pero odian a los musulmanes. Si todos los extranjeros que hay aquí dejaran de trabajar durante dos o tres días se darían cuenta de lo que iba a pasar en su país”, dice este hombre. El año pasado hubo enfrentamientos violentos en varios barrios. Uno de los grandes problemas que tiene el país es el paro, la tasa de desempleo ronda el 8%. Una cifra que aumenta considerablemente entre los inmigrantes. “Ahora tenemos problemas que no teníamos antes. Hay muchas personas sin seguridad social, muchas que no tienen un hogar. Los ultranacionalistas y los populistas han analizado esto y dicen que está relacionado con la imigración. Es una idea muy simple que sirve a muchas personas. Porque es una solución muy simple. Nos deshacemos de los inmigrantes y así todo vuelve a estar como antes”, asegura esta profesora. Ibahim tien 31 años y es actor. Sus padres vinieron de Gambia pero él nació en Suecia. Con su color de piel no siempre es fácil vivir aquí, asegura, porque la mayoría de la gente cree que es extranjero: “Hablo como un sueco, pero no parezco sueco. Ese es el problema. Tengo que trabajar diez veces más que los otros porque soy negro. Los papeles que me dan son siempre de tipos peligrosos, como traficantes de droga, ladrones. Me gustaría interpretar a un policía”. La ultraderecha no deja de ganar popularidad en Suecia. Pero sin embargo este país sigue también siendo uno de los primeros de Europa en acoger refugiados, sobre todo de Siria.