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Portugal salta sin red a la fin del rescate

EuroNews ES
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May 05, 2014 AT 12:08 PM
Portugal sigue el ejemplo de Irlanda y tampoco pide un crédito de seguridad para su salida la semana que viene del rescate internacional. El Gobierno lo anunció el domingo, a sólo trece días de esta salida y gracias a que la presión sobre la deuda portuguesa se ha relajado de forma considerable en los últimos meses. En mayo de 2011, el país tuvo que recurrir a una ayuda externa de 78.000 millones de euros. “Tenemos reservas financieras para un año, que nos protegen de cualquier perturbación externa”, aseguró el primer ministro conservador, Pedro Passos Coelho. “Tenemos la confianza de los inversores y los intereses de nuestra deuda están en niveles históricamente bajos. Mantenemos el rigor porque es nuestra firme voluntad y de la mayoría parlamentaria que apoya al Gobierno”. Este razonamiento choca directamente con las cifras que ha dejado la crisis y que han supuesto tres años seguidos de recesión. Para cumplir con el programa de austeridad de la troika, el Gobierno acaba de decidir nuevas medidas de ajuste. “La misma semana en que el Ejecutivo prescinde de la ayuda para regresar a los mercados financieros, los portugueses se enteran de que va a aumentar el IVA, de que todos los trabajadores van a pagar más impuestos, que los recortes en las pensiones son para siempre y que habrá más despidos de funcionarios”, se quejó el jefe de la oposición socialista, António José Seguro. En esta brusca reconducción de la economía portuguesa, el objetivo de los organismos internacionales es que el déficit público baje del tres por ciento de aquí a 2015. Ahora, justo acaba de descender del cinco. En cuanto a la deuda, ha llegado a cerca del 130 por ciento y se prevé hacerla disminuir del 125 en dos años. Esta mejora es posible si este año el país vuelve a crecer. Se prevé que sea por encima del uno por ciento tanto en 2014 como en 2015. Mientras tanto, el paro debe bajar al catorce por ciento. Pero los portugueses seguirán vigilados por la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional durante veinte años, el tiempo que tardarán en devolver los préstamos actuales.